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miércoles, 13 de noviembre de 2013

¿CÓMO ELEGIR EL MEJOR REGALO?


Escuela de padres: ¿Cómo elegir el mejor regalo?

Ya se acercan  las navidades y con la llegada de Papa Noel y los Reyes Magos, los más pequeños llenan sus cartas de juguetes. Los adultos nos volvemos locos buscando el juguete más adecuado y muchas son las preguntas que nos hacemos ¿Cómo acertamos con los juguetes?, ¿cuál le hará más ilusión a los niños y niñas?. ¿Es mejor darles lo que quieren o buscar un juguete educativo?

Los juguetes son un instrumento necesario para el juego y por lo tanto para el desarrollo del niño. Si recordamos nuestra infancia seguro que todos rememoramos algún juguete o juego especial. Pero si hacemos memoria, llegaremos a una conclusión; el mejor juguete no es el más caro, sino aquel que se adapta mejor a los gustos, carácter y momento evolutivo del niño y que por lo tanto proporciona más tiempo de juego.

Criterios generales para elegir  un buen juguete.

El juguete debe servir  para divertirse y entretenerse, piensa en el niño o niña y en sus  gustos o intereses. Usa esta guía pero adáptala al pequeño concreto:

-          Que cumpla las normas de seguridad

-          Que no sean sexistas

-          Que sean adecuados a la edad del niño y por lo tanto a su momento de desarrollo

-          Que fomenten la comunicación y el aprendizaje

-            Que no sean bélicos ni violentos

-          Que permita diversas posibilidades, de forma que potencie la imaginación y la creatividad del niño.

-          Que le permita aprender y fomente su desarrollo, apuesta por los juegos y juguetes educativos

Según las edades:

0-6 meses: Pequeños pero grandes observadores. Miran atentos todo lo que sucede a su alrededor. Todo es nuevo para ellos y despierta su curiosidad, los sonidos, los colores, texturas, etc.
Juguetes para ellos: Móviles para la cuna, artilugios musicales, juguetes de colores vivos, muñecos blanditos de goma o tela, objetos para morder, mantitas de actividades, libros de tela o plástico.

6-12 meses: Comienza la actividad. No para ni un momento, comienzan a tener dominio sobre su cuerpo, su mundo de juegos se amplía. Empieza también a parlotear.
Juguetes  para  ellos: Muñecos blanditos, pelotas, bloques encajables, juguetes musicales, libros blanditos, juguetes para el baño.

1 año: Se mueven solos. Son independientes. Andan y se despegan de papá y mamá. Ya sabe  expresarse. Su afán de exploración no tiene límites.
Juguetes para ellos: Corre pasillos, columpios,  y todo lo que se mueva. Juguetes para arrastrar, abrir, cerrar, golpear. Cuentos y libros manipulables.

2 años: Quieren decidir. Ya tiene opiniones propias. Quieren aprender e imitan todo lo que  hacen los mayores.
Juguetes para ellos: Muñecos y accesorios, cacharritos, granjas con animales, coches, teléfonos, carros para transportar cosas, pinturas, libros. Útiles para jugar con agua y arena.

3-5 años: Comienzan a comprender los roles sociales. Desarrollan su Autonomía. Afianzan el yo y las relaciones sociales. Constante actividad física y necesidad de construir. Le gustan los retos, saber cómo funcionan las cosas y construir. Empiezan a preguntar, aprenden canciones y juegan con amigos.
Juguetes para ellos: Bloques, toboganes, triciclos, bicicletas, pizarras, magnetófonos, cuentos, marionetas y muñecos articulados, pinturas, juegos para jugar con los demás. Juguetes que representen el mundo adulto.

6-9 años: ¿Cómo es la realidad? Manipulan objetos, hacen girar la realidad en torno a su propia actividad. Tienen una Inteligencia práctica, basada en su experiencia. Separan el  yo del exterior, mayor conocimiento del entorno.
Comienza la comprensión de las nociones de espacio y tiempo. Tienen ya Vida social, autonomía moral. Hay una combinación del Mundo real e imaginario. El niño/a sabe sumar y restar, leer y escribir.
Juguetes para ellos: Monopatines, patines, coches teledirigidos, juegos manuales, de preguntas y de experimentos, libros.

10-12 años: Su pensamiento comienza a separarse de lo concreto, ya  buscan explicaciones lógicas. Entran en la etapa de Heteronomía moral. Buscan la aprobación de los iguales, y aparece la necesidad de sentirse útiles. Se interesan por actividades complicadas.
Juguetes para ellos: Complementos deportivos, juegos de estrategia y reflexión, audiovisuales, electrónicos y experimentos, libros.

13-15 años: Dejan de ser niños, entran en un período de emociones intensas. Su vida social cobra mucha importancia. Su pensamiento es en esta fase más elaborado. Desaparecen las ganas de jugar y van construyendo su propia identidad.
Regalos para ellos: Libros, música, ropa y vídeo-juegos. Juegos que requieran una reflexión más elaborada.

Celia Rodríguez Ruíz.

lunes, 11 de noviembre de 2013

LOS CENTROS INFANTILES.


La importancia de los Centros Infantiles.

Los centros infantiles necesitan ser revalorizados, ya que en los tiempos que corren la labor que desempeñan se está devaluando.

Los centros de educación infantil de primer ciclo (0-3 años) llevan a cabo un trabajo extraordinario con los niños/as de tan temprana edad y todo ello no sería posible sin el trabajo de educadoras competentes e implicadas con y para los pequeños.

Es necesario apreciar la importancia de las escuelas infantiles porque no son guarderías, no solo guardan o cuidan niños, sino que son escuelas que trabajan con nuestros pequeños. 

Las educadoras programan actividades diseñadas para conseguir un desarrollo integral de los niños/as, planifican unos contenidos, objetivos, ejes transversales, integran el desarrollo de las inteligencias múltiples, y lo más importante escuchan con los oídos, con la mirada y con el corazón las necesidades que los niños tienen, buscando soluciones.

Educan a nuestros hijos, les enseñan unos hábitos, unas rutinas y unas normas de convivencia que les van a ayudar a afrontar la vida de manera más independiente, aprenden a comer de forma autónoma, a ponerse el abrigo, a permanecer sentados esperando su turno, a compartir con otros niños/as, aprenden a hacer fila, a recoger juguetes, a ordenar, a identificar sus propias características con las de los demás, aprenden a pensar por ellos mismos, a darse cuenta de sus errores, a crecer como personas…

 Pero también existen críticas hacia la escuela infantil, y es allí donde debemos reconocer que no todas las críticas son justas y/o argumentadas.

            La escuela infantil es un lugar de socialización, por lo tanto los niños se relacionan con otros niños de su misma edad y con sus mismas características, muchas veces llegan críticas como esta: “la escuela infantil es un foco de infecciones”  parémonos a pensar, si esa afirmación fuese cierta siempre estarían enfermos.

Lo que de verdad está claro es que a las familias no se les prestan ayudas para conciliar la vida familiar con la profesional, trabaja el padre, la madre y los abuelos, en ocasiones no tienen otra solución más que dejar al niño en la escuela aunque no se encuentre del todo bien.  Lo que ocurre entonces es que el niño/a enfermo contagia a los demás. Para poder afrontar esta situación las escuelas infantiles tienen una normativa donde están registradas cuales son las principales enfermedades infecciosas con las que los niños no pueden acudir a la escuela. Por otra parte los educadores/as no son médicos y ello lo digo porque los niños en estas edades son muy impredecibles, pueden estar bien durante toda la noche y ponerse mal en un momento puntual durante la mañana. Siempre se ha de tener en cuenta que las escuelas confían en la palabra de las familias.

            Otra de las críticas es esta: “En la escuela infantil solo van a jugar” cierto, verdaderamente cierto ¡Pero que juegos, que actividades! No van a jugar solamente, a través del juego es como se aprende, ¿o acaso nunca has retenido en tu memoria para siempre algo que hiciste con gran placer?. Los juegos que se plantean son experimentación, son vivencia, son contacto real con la vida, no es juego simplemente, manipulan materiales de uso domestico con los que aprenden, como el juego heurístico, el cesto de los tesoros… juegan con elementos plásticos, se inician en el trazo, conocen diferentes técnicas artísticas. Desarrollan estrategias de creatividad, ello les hará ser capaces de pensar por ellos mismos, de ser seres creativos, al fin y al cabo son las personas creativas las que mueven el mundo. Se inician en actividades como mirar y cuidar cuentos, es maravilloso que un niño con un año sea capaz de mirar cuentos, pasar páginas… construyen a través de la experimentación, la observación, crean y crecen… No es jugar por jugar, ni son juegos simples sin sentido, detrás hay mucho trabajo y es necesario saberlo.

 

            Otro de los puntos donde se incide es en cuanto a límites y común acuerdo entre escuela y familia. Muchas veces las familias recurren a la escuela infantil, al educador/a de su niño/a para comentar los aspectos educativos que les preocupan y de forma conjunta se busca una solución. Por ejemplo: el tema de quitarles el pañal, introducir nuevos alimentos… Lo que ocurre en algunos casos es que el educador/a practica en clase lo establecido, pero las familias terminan acomodándose y dejando su parte de trabajo al educador/a.

La única persona que sufre las consecuencias de esta contrariedad es el niño, porque es él, el que sale perjudicado de todo ello y se queda a mitad de camino, frustrado ante sus nuevos logros.

          Las escuelas infantiles son importantes, debemos confiar plenamente en ellas y trabajar de común acuerdo por el bien de nuestros pequeños.

Clara Lapeña Abadía. Maestra de educación infantil.

En nuestro Centro Infantil Bilingüe Floppy desarrollamos todos estos aspectos, para colaborar con las familias en la educación de sus hijos. Todo ello en un ambiente agradable para el niño, compartiendo con otros niños, con educadoras profesionales que están pendientes de las particularidades de cada niño. Porque cada niño es único e irrepetible y tiene un proceso de maduración distinto del resto, pues tiene una personalidad propia que le hace ser quien es.